España: Asociación de residuos impulsa una plataforma para reutilizar subproductos industriales

Los viejos colchones de lana recogidos en puntos limpios u otros servicios similares son reutilizados en la fabricación de aislantes térmicos para edificios. De este modo, lo que en principio es un residuo termina siendo una nueva materia prima. Este tipo de intercambios y consideraciones son frecuentes entre empresas. Las arenas de una fundición, por ejemplo, son utilizadas en el sector de la construcción, para la formulación de mortero y hormigón.

Con estos acuerdos, ambas partes ganan. Al respecto, comenta el Director de la Agencia de Residuos de Catalunya (ARC), Josep Maria Trost: “El generador del residuo se ahorra tener que pagar para que este sea gestionado”. Por otro parte, “el receptor se hace gratuitamente con una materia prima que, de otro modo, tendría que comprar”, añade Tost. Además gana el medio ambiente puesto que se da salida a un residuo, se evita la extracción de nuevas materias primas y se reducen las emisiones de dióxido de carbono (CO2), principal gas causante del cambio climático.

El Director de la ARC explica que lo más habitual es que no se pague por el intercambio y que sea el receptor quien recoja el subproducto. Se entiende por subproducto los residuos que se utilizan como sustitutos de productos comerciales y/o de materias primas que se pueden recuperar sin necesidad de someterlos a operaciones de tratamiento. La agencia catalana es la institución encargada de establecer qué elemento cumple con las condiciones para ser un subproducto apto para su reutilización y qué no, así como también de velar para que se realicen los análisis de calidad pertinentes y con ello, evitar el intercambio de materias que no cumplen con unos mínimos en cuanto a calidad y seguridad.

“En el año 2018, unas 150.000 toneladas de residuos fueron reintroducidas al ciclo económico”, señala Tost. Para mejorar estas cifras, la ARC financia la creación de una base universal de anuncios de ofertas y demandas de subproductos industriales y materias primas. “Ahora lo que existen son iniciativas locales. Con esta base nacional queremos unificar todas las bases de anuncios en una para facilitar los intercambios”, indica el director de la agencia.

Se estima que se producen intercambios de unos 1.500 subproductos distintos, procedentes de prácticamente todos los sectores y subsectores económicos, desde la fundición de metales (como el caso antes explicado de las arenas reutilizadas para la producción de mortero y hormigón) a la industria agroalimentaria (los residuos que se producen en el proceso de elaboración de galletas, por ejemplo, pueden tener una segunda vida en la fabricación de pienso para alimentación animal).

Se pueden encontrar escobajos de uva quemados como combustible en hornos para la fabricación de cal; residuos de la producción de tapones de corcho utilizados como materia prima en materiales de construcción aislantes; lodos de depuradora para abonos agrícolas o ladrillos; o recortes residuales de cartón ondulado para generar papel de alta calidad.

La nueva base de datos de la ARC, cuya lanzamiento se espera para el primer trimestre del 2021, prevé el fomento de iniciativas innovadoras o en fase de experimentación a escala laboratorio/semiindustrial para que cada vez sean más los residuos reconvertidos en nueva materia prima. La apuesta se enmarca dentro de la estrategia europea hacia una economía circular. Por su parte, la organización ecologistas Amigos de la Tierra señala que la necesaria mejora en la gestión de los residuos para el cumplimiento de las Directivas europeas creará múltiples empleos verdes en los próximos años.

Noticia publicada con información de Gestores de Residuos

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